Amor constante más allá de la muerte
Cerrar podrá mis ojos la postrerasombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido:
su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
1 comentario:
¿Qué se puede comentar de un blog tan escueto como el tuyo? Pues... que te pongas las pilas y... ¡a escribir, a imaginar, a redactar, a inventar, a trabajar!
Un 5 de consolación.
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